Sostenibilidad y RSC: nuevo paradigma en la gestión de Proveedores

Por Gonzalo Fernández. Consultor del curso Sostenibilidad en la Gestión de Proveedores.

Los proveedores son parte integral del negocio y las empresas no están exentas de la responsabilidad de sus proveedores. Hoy día, la creciente ola de escrutinio y transparencia ha llegado tan lejos como larga puede ser la cadena de suministro. Cada eslabón incide en los demás en un mundo tan global. Al subcontratar un proveedor, se delegan tareas, pero no responsabilidades. A un cliente final enojado por el mal funcionamiento de un artículo no le importa quién fue el fabricante original y exige soluciones al vendedor donde acudió.

Este nuevo impulso normativo plantea un gran reto a las empresas para gestionar proveedores grandes y medianos. Muchas empresas sufren por no estar suficientemente preparadas y deben asumir la responsabilidad por los errores de sus proveedores, que deben mejorar en la forma de gestionar estas relaciones en la Cadena de Valor.

Es habitual que un alto porcentaje de los componentes y/o materias primas que constituyen un producto sea una de las claves en la calidad final de nuestro producto o servicio. Esta influencia es decisiva en muchas empresas. Por ello, se deben establecer estrategias adecuadas para asegurar dichas calidades en origen.

La gestión de calidad dentro de la empresa, las políticas y procedimientos de calidad en las relaciones con los proveedores y la definición de actividades y objetivos de estas relaciones, constituyen los pasos previos en la elección de proveedores. La selección de los proveedores, la concepción de los productos y de los procesos y su validación, así como el seguimiento del rendimiento del proveedor en las entregas e indicadores de medida o el tratamiento de los fallos según la gravedad y la perturbación originada, son procesos fundamentales para obtener el dominio total de la calidad y la sostenibilidad de la empresa.

Implementar una estrategia global como es la Sostenibilidad y Responsabilidad Social en la empresa supone un cambio global de paradigmas empresariales y una adaptación total de la empresa a la nueva filosofía. Es necesaria mucha orientación y formación en valores, en compromiso, en conciencia colectiva, ya que los trabajadores se vuelcan en su día a día y no le prestan atención de las implicaciones de la Huella de Carbono de cada empresa, o mejor aún, de la huella individual que cada uno de nosotros deja en nuestro planeta.

Entre las tareas que un responsable de RSC debe impulsar, es imprescindible considerar las compras, mediante el establecimiento de cláusulas de contratación, fomento del consumo responsable y la adquisición de productos derivados del comercio justo. Las compañías perciben que la implantación de acciones estratégicas de RSC es un concepto clave para mantener una posición competitiva en un mercado. Ya no solo se convierte en un fenómeno de moda, sino en una necesidad, donde la organización debe cambiar a un modelo de desarrollo sostenible.

La RSC y la sostenibilidad iluminan una nueva forma de enfocar los negocios y se perfila imparable y sin retorno. El sello de proveedores homologados y evaluados bajo el prisma de la RSC y sostenibilidad es un pilar irrenunciable de la empresa del futuro y las auditorías son una de las acciones para concretar compromisos en el ámbito de la sostenibilidad.