Motivación trascendente y neuroliderazgo

Por Francisco Javier Núñez. Consultor del curso Neuroliderazgo Empresarial.

“Motivación trascendente: motivación que se genera por las expectativas de cambio de los demás o las consecuencias de un sujeto que, con sus acciones, genera en otros un cambio.”

En la actualidad, las compañías realmente competitivas en el mercado tienen que tener valoradas estas estrategias motivacionales dentro de su cultura empresarial, si realmente quieren ser sostenibles. El neurolíder es el conductor/coach de este proceso. Los ejecutivos, directivos y accionistas pueden determinar estrategias, valorarlas económicamente, discutirlas en el seno de las juntas, pero quien las induce al grupo y obtiene resultados es el neurolíder.

El papel del neurolíder va a ser fundamental en el manejo de las motivaciones trascendentes. El líder debe “creerse” que casi todo es susceptible de cambio y que puede generar sinergias muy positivas a nivel individual y de grupo, poniendo en marcha estrategias que cohesionen al grupo y distingan comportamientos individuales.

Desde un principio, el neuroliderazgo aporta como innovación y valor que las necesidades básicas están en función del desarrollo intelectual de la persona, es decir, de cómo su cerebro reacciona en su vida profesional y personal, íntimamente ligadas, sí diferenciadas, pero no separadas. Asimismo, la neurociencia da a las organizaciones el valor de la excelencia, pues no estudia el estímulo dinero y la reacción del trabajo, sino que pone en alza, eleva a categoría, el comportamiento de la persona consigo mismo y con los demás.

Por lo tanto, cuando un colaborador sigue a su líder, la motivación económica es la menos importante; normalmente no se sigue al líder por esa motivación extrínseca, sino que pasa a un estadio más profundo de relación. Dependiendo de la relación de influencia entre líder y colaborador, podemos distinguir tres tipos de liderazgo:

  • Liderazgo transaccional: se caracteriza por una relación de influencia económica, es decir, motivación extrínseca. El liderazgo transaccional influye a partir de la relación premio/castigo, es una relación de obediencia/sumisión.
  • Liderazgo transformador: se caracteriza por una relación de influencia profesional (extrínseca e intrínseca). El transformador logra objetivos a través del “convencer”, se necesita poder de tipo “carismático”. El transaccional empuja, el transformador arrastra. Ahora bien, el liderazgo transformador tiene su lado oscuro, pues el líder se puede convertir en un líder narcisista si su “cerebro no ha tomado el mando.
  • Liderazgo trascendente: se caracteriza por una relación de influencia personal (extrínseca, intrínseca y trascendente). El líder trascendente es además de carismático, servidor, por lo tanto es muy difícil que sea manipulador. Decía San Agustín: “El propósito de todos los líderes es la mejora de aquellos a quienes lideran”. Es también el sentido del “líder servidor”, es un líder que se manifiesta en el cuidado de las necesidades “prioritarias” de los demás (equipo).

Si el líder actúa en el plano de la realidad y de la libertad humana, es decir, da trascendencia a su misión en el trabajo, sus motivaciones y las del colectivo serán trascendentes. Un ejecutivo o estratega busca la obediencia y el resultado de la persona; un líder busca la motivación trascendente en su equipo.