La Logística Inversa como fuente de ventajas competitivas

Por Antonio Mangione. Consultor del curso de Logística inversa.

Considerando que los aspectos medioambientales justifican un nuevo planteamiento de lo que actualmente constituye el campo de actuación de la logística, la reutilización o reciclaje de materiales se ha convertido en una de las principales cuestiones que constituye la Logística Inversa.

Es importante remarcar que la logística, como actividad multifuncional e integradora, está directamente vinculada con el medio ambiente a través de sus diversas tareas, como la distribución y transporte de productos y materiales, el ahorro de recursos y su uso más eficiente o la eliminación segura de ciertos materiales tras el proceso de consumo/utilización.

De este modo, a medida que se integre el factor medioambiental en todo el proceso empresarial, se simplificarán las actuaciones a emprender durante la gestión del flujo inverso (recogida de material de desecho y de materiales para su revalorización o utilización, etc.).

En términos económicos, la logística inversa se presenta como una oportunidad estratégica para las empresas que sepan reinventar sus procesos y relaciones con todos los agentes que constituyen su sistema de valor. Desde lo medioambiental, la logística inversa aporta los siguientes beneficios:

  • Reducción de las necesidades de inversión, en los costos de almacenaje o en los de distribución y transporte.
  • Minimización de materiales y potenciación de su reutilización y reciclado (envases y productos).
  • Mejoras en la imagen de la empresa y la satisfacción del cliente.
  • Generación de oportunidades rentables de negocios.
  • Creación de mercados de segunda mano o la utilización de residuos como materia prima por parte de numerosas industrias.

La tendencia es que cada producto que llega al cliente esté en las mejores condiciones para que regrese a la fábrica o centro de recogida en un estado en el que sea aprovechado.

De esta forma, hay una clara ventaja que puede ser aprovechada en el momento en que el producto fuera de uso retorne a las instalaciones, y esta ventaja es toda del fabricante a la hora de concebir a su producto amigable a este proceso de retorno.

En la práctica empresarial, las decisiones en relación con la política del producto representan la base de toda actuación de marketing. Por tanto, la decisión en torno al producto es la determinación básica de la estrategia empresarial. Dentro de la estrategia de marketing, el producto es la piedra angular sobre la cual gira toda la política comercial de la empresa y el elemento clave de la oferta de mercado.

Hablando de marketing medioambiental, el producto es una variable fundamental a la hora de su concepción dentro del marketing mix, ya que, lo largo de todo su ciclo de vida, genera los principales focos de contaminación de los cuales la empresa es responsable.

El producto medioambiental se asocia con características muy diversas, que van desde el abastecimiento de materias primas y su elaboración, hasta la gestión del producto tras su uso o consumo. Llegados a este punto podemos decir que la definición del producto desde un punto de vista medioambiental es “aquel que ha sido concebido con criterios de sostenibilidad considerando todo su ciclo de vida y que tiene un menor impacto global que los productos que satisfacen esa misma necesidad”. De la mano de la producción limpia y el ecodiseño, el concepto de logística inversa en la empresa se desarrolla ampliamente.