Calidad y Diseño de las Plantas Procesadoras de Alimentos

Por Josep Mª Espelt. Consultor del Curso Diseño Racional y Optimización de Plantas Procesadoras de Alimentos.

Cualquier empresa moderna sabe que es imprescindible el análisis correcto de sus costes de producción si quiere sobrevivir en un mundo cada vez más globalizado y competitivo. Los costes directos, ya sean fijos o variables, están constantemente encima de la mesa para su valoración y toma de decisiones.

Pero los costes indirectos no resultan tan fáciles de cuantificar. Es complicado saber en qué concepto y en qué cantidad nos influyen en nuestra productividad. Un correcto diseño de las instalaciones será un aspecto clave en la facilidad y practicidad del trabajo diario, y en la comodidad y nivel de estrés del personal, además de la seguridad alimentaria desde el punto de vista higiénico. Esta misma dificultad en su cuantificación es la que en muchas ocasiones acaba suponiendo la diferencia entre un negocio rentable y uno no rentable.

Grandes y consolidadas empresas obvian los temas de diseño, en muchas de sus facetas, por desconocimiento o por no poder visualizar claramente y de manera estructurada, los efectos de una acción determinada. Pero un diseño deficiente, acabará siendo un goteo de pérdidas tan imperceptible como constante.

En la actualidad, lo que más valora el consumidor de un producto es, básicamente, el precio y la calidad. El precio va muy ligado a los costes de producción. Por otro lado, la calidad va ligada a la eficiencia y la correcta gestión en el trabajo, objetivo inalcanzable si no es partiendo de un diseño eficiente y correctamente planificado.

Un diseño deficiente no nos permitirá nunca alcanzar objetivos competitivos de calidad, así como tampoco un producto higiénicamente seguro.

Para obtener unos resultados productivos excelentes se requiere una correcta combinación de los tres factores implicados: hombre, maquinaria y materiales. Todo ello con el soporte físico que sería básicamente el edificio donde se ubique la unidad productiva. En ella encontraremos la Máquina, evolución contemporánea de la “herramienta”, gracias a la cual y mediante la aportación-supervisión del factor Hombre, transformaremos una Materia Prima en un Producto terminado, adaptado a las exigencias de mercado que nos plantea el consumidor en la actualidad.

Un diseño de planta óptimo buscará la mejor combinación, distribución y facilidad en manejo de materiales entre los factores de producción -hombre, maquinaria y materiales- y el soporte físico –edificio-.