Biotecnología: El futuro de la Industria Alimentaria

Por Jordi Vicente, consultor del Curso de Aplicaciones Biotecnológicas en la Industria Alimentaria

Hace setenta años, con la introducción del modelo de producción intensiva en el cual se comenzaron a usar los productos químicos en la industria alimentaria, se establecían las bases para asegurar el suministro estable de alimentos sin depender de las variaciones caprichosas derivadas del clima. Este modelo de producción en los albores del siglo XXI ha demostrado ser ineficiente, puesto que la producción intensiva es una amenaza para el medio ambiente. En este momento, la sociedad se encuentra en un punto de inflexión como hace setenta años, en los que el debate era productos químicos sí, productos químicos no. Pues bien, ahora el debate se centra en biotecnología de alimentos sí o biotecnología de alimentos no.

La biotecnología y las ciencias de la vida son consideradas como las tecnologías más prometedoras de las próximas décadas. Tienen aplicaciones tanto a nivel de producción (desarrollo de nuevos alimentos e ingredientes alimentarios, aplicaciones de enzimas en los procesos productivos, etc.) como también en el ámbito de la conservación de alimentos, del control de calidad y seguridad alimentaria y en el de la salud de los consumidores.

Los consumidores de hoy en día cada vez más demandan mayores cantidades de alimentos menos procesados, “más naturales”, pero con altas expectativas en cuanto a su conservación, calidad e inocuidad. Es decir, el consumidor desea alimentos cada vez más saludables y aparentemente menos industrializados.

En consecuencia, el modelo de producción intensiva debe actualizarse tratando de integrar el factor medio ambiental, por lo que es necesario buscar un nuevo modelo en el que esta nueva variable encaje junto con las demás exigencias propias del entorno y el sector. La biotecnología moderna es una de las grandes alternativas para lograr este cambio de modelo.

En el presente, la biotecnología es utilizada en la industria para la mejora de cuatro pilares estratégicos, como si de una mesa se tratara:

  • control de la seguridad alimentaria de los alimentos producidos,
  • tratamiento de residuos para minimizar el impacto ambiental
  • incorporación de nuevos atributos sensoriales o nutricionales
  • desarrollo de nuevas sustancias que permitan una diferenciación de producto o mercado.

A diferencia de la mesa en la que las cuatro patas son iguales, en la industria alimentaria cada una de estas “patas” presenta un distinto grado de desarrollo, siendo las dos primeras las más integradas en el mercado y relacionadas con el concepto de biotecnología clásica mientras que las dos últimas son temáticas más actuales e innovadoras que están en pleno auge y para las que se está creando mercado, relacionadas directamente con la ingeniería genética o biotecnología moderna. En un futuro cercano se tenderá a igualar estas “patas” e integrar las cuatro estrategias con la biotecnología moderna llegando a nivelar la mesa, lo cual supondrá la generación de múltiples oportunidades para la industria alimentaria y para el consumidor final.